Definición
Los seres humanos nos hemos encargado de hacer el suficiente daño como para poner en peligro inminente muchas especies de animales en todas partes del mundo, por no mencionar aquellas que ya se han extinguido producto de la destrucción de sus hábitat y el desequilibrio de las cadenas alimenticias ocasionado por la interacción equivocada del hombre quién mediante la caza, la tala o la contaminación han alterado significativamente la posibilidad de vida para muchas especies animales que intentan sobrevivir en medio de este drama del que todos nosotros somos culpables. Por tal motivo también somos responsables de hacer algo por su protección.
Una especie en peligro de extinción, cualquiera sea su origen, vegetal o animal, será considerada como tal cuando su permanencia en el mundo se encuentre comprometida a un nivel global.
Es decir, si no se la cuida o se proponen medidas para preservarla, en el corto plazo, desaparecerá para siempre. Cuando una especie se extingue desaparecerá su exponente y al morirse su último representante no habrá reproducción y por ende ni pensar en nuevas generaciones.
Existen dos factores que podrían desembocar en una situación de peligro de extinción como la mencionada: depravación directa sobre la especie y desaparición de un recurso del cual ésta dependía absolutamente para seguir existiendo, ya sea esto como consecuencia de la acción humana, cambios en el medio ambiente, la sucesión de un desastre natural (terremoto) o cambios graduales en el clima.
Para declarar a una especie extinta se considerará en principio la ausencia de su observación directa en el ambiente natural durante más de cincuenta años.
Al abordar este tema no podemos soslayar a las llamadas especies raras que son aquellas que consisten de pequeñas poblaciones y entonces esta cuestión de escasa cantidad natural las hace sensibles a su desaparición y por ende se demandará una protección aún mayor sobre las mismas.
Organizaciones y leyes que protejan a las especies
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN) es una organización dedicada exclusivamente a la conservación de los recursos naturales y desde su fundación en el año 1948 se viene ocupando de estas cuestiones. En tanto, respecto del último año, el 2009, la UICN ha informado que en estos momentos son 2.448 las especies de animales y 2.280 las especies de plantas que se encuentran en peligro, mientras 1.665 taxones de animales y 1.575 plantas lo están pero en peligro crítico.
Dada esta situación es que muchas naciones del mundo cuentan con estrictas legislaciones para poder así con el peso de la ley de su lado proteger a todas aquellas especies que se encuentren en peligro de subsistencia, por ejemplo, la prohibición y pena de la práctica de la caza es uno de los recursos más empleados.
Todos deberíamos entender que la extinción de una especie es un hecho por el momento irreparable e irreversible, la cual afectará, ya sea de manera directa o indirecta, la cadena alimentaria, el equilibrio del sistema natural y también al propio ser humano.
El estado de conservación es el dato a seguir y que de alguna manera nos dirá la probabilidad que tal o cual especie tiene posibilidades o no de seguir subsistiendo en el presente y en el futuro cercano y que tal como mencionábamos más arriba está en estrecha relación con factores como la población, su distribución, la historia natural y biológica y los depredadores.
El peligro de extinción refiere a la probabilidad de que una especie animal o vegetal desaparezca: a mayor peligro, mayor probabilidad de extinción. La existencia de una especie en peligro de extinción, por lo tanto, se encuentra comprometida.

